viernes, 1 de agosto de 2014

El último día de vida de un perrito con cáncer


Con el proyecto 'Morí hoy, por Duke Roberts', la fotógrafa Robyn Arouty capturó con su cámara cada momento del último día en el que 'Duke', un perro labrador negro, disfrutó de la compañía de su familia y hasta de unas hamburguesas antes de ser sometido a la eutanasia
"Estoy muy agradecida de haber tenido esta experiencia y de haberla compartido. Es una de las historias de amor más bonitas entre una familia y su fiel compañero", dice Robyn, quien tuvo la oportunidad de conocer a 'Dukey', como lo llamaban cariñosamente su familia, y a su dueña Jordan Roberts, unos meses atrás antes de que fuera diagnosticado con un cáncer que era imposible de curar.
"Es un honor que todo el mundo conozca esta historia. Nunca había conocido alguien que quisiera tanto a un animal como la familia de Jordan", afirma la artista, quien dice estar sorprendida por la gran acogida que ha tenido su trabajo en redes sociales y varios medios de comunicación de todo el mundo.

Para Robyn, esta ha sido la experiencia más mágica que ha tenido la oportunidad de fotografiar. "Me ofrecí como amiga para estar en ese momento y decir adiós, ella me dijo que llevara mi cámara para capturar el momento. Así nació el proyecto", concluye.

La travesía de 'Dukey
'El 7 de julio del 2014 quedará para siempre en la memoria de Jordan Roberts y su familia. Ese día, luego de cuatro años juntos, sería el último de su perro Duke.

El perro fue diagnosticado con osterosarcoma, un cáncer que lo condujo a fuertes dolores y a caminar con dificultad; posteriormente a la amputación de su pata derecha.
A pesar de solo tener una pata, 'Dukey' seguía siendo un perro alegre. "Nos sorprendió mucho que estaba caminando al día siguiente. Nunca dejó que la enfermedad lo venciera. Era el mismo perro cariñoso y dulce, solo que ahora todo lo hacía más lento", cuenta.
Tras la cirugía, el labrador continuó con varios tratamientos para vencer el cáncer, pero al año la familia de Jordan tuvo que recibir otra mala noticia. Le había salido otro tumor cerca del lugar de la amputación.
"Los médicos nos dijeron que ahora había desarrollado un hemangiosarcoma, una patología de difícil tratamiento y que le causaba un dolor insoportable", dice Jordan.

Las posibilidades de que 'Dukey' sobreviviera a otra cirugía eran mínimas.

Jordan tuvo que tomar una de las decisiones más difíciles de su vida. Su 'amigo' ya no podía seguir soportando esos dolores y decidieron que su último día debía vivirlo haciendo lo que más le gusta. "Estuvimos junto a él, estuvo rodeado de amigos y de mucho amor. Era una hermosa despedida a pesar de que todos teníamos el corazón roto. Pero él necesitaba paz", señala.
Para Jordan, la pérdida de su mascota ha sido uno de los momentos más difíciles de superar, pero se alegra de que todo el mundo haya conocido la historia de 'Dukey' y que gracias a las fotografías del proyecto creado por Robyn Arouty "se sienta como si él estuviera aquí alegrándonos y llenándonos de amor. Su vida pasará a la historia y nunca se olvidará".