La leishmaniosis se transmite únicamente a través de un mosquito llamado flebótomo. Solamente la hembra necesita sangre para producir huevos. Para poder transmitir la leishmaniosis una hembra de flebótomo tiene que picar antes un animal infectado (así se infecta ella) y después a un perro sano. Los flebótomos son insectos de tamaño pequeño, con pilosidades y dos alas (2,5-3 mm de largo) que, a diferencia de las demás especies de mosquitos, no emiten un sonido de zumbido al volar. El color va desde pajizo claro a marrón oscuro. Cuando se disponen a picar, saltan con las alas erguidas sobre el cuerpo del animal. También pican a los humanos de la misma forma. Los mosquitos no pueden verse durante el día porque permanecen en grietas, oquedades y hendiduras. Los mosquitos que transmiten la leishmaniosis canina son más abundantes en áreas rurales o lugares con árboles en las ciudades, como jardines y parques. Una hembra pica normalmente 3-4 veces antes de morirse. Una hembra infectada puede contagiar hasta 2-3 perros. El ciclo de actividad de los mosquitos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Mayoritariamente, pican más en el exterior, aunque también se ven frecuentemente en el interior de las casas. Buscan el alimento de sangre gracias al olor del animal que les llega a través de las corrientes de aire. |