sábado, 25 de enero de 2014

Los perros también necesitan revisión oftalmologica

Aunque no vemos perros ‘cuatro ojos’ por ahí, lo cierto es que ellos también sufren de patologías oculares y problemas de refracción (miopía, hipermetropía y astigmatismo) como los de sus amos.
En estos casos, el doctor Carlos Aparicio, médico veterinario y uno de los expertos en oftalmología veterinaria en Colombia, cuenta que “son pocos frecuentes en mascotas: se diagnostican por medio de esquiascopia (examen básico) y se dan más en caballos e investigación”.
El tratamiento más indicado para superar esto, opina el experto, sería la cirugía facorrefractiva (rápida y a través de una incisión corta).
En cambio son más comunes las infecciones, dolencias y otros problemas oculares, “especialmente si son razas pug, bulldog, shihtzu, caniche y beagle”, agrega Aparicio. Esto se debe, según Martha Alfonso, veterinaria de la Clínica Salud Animal, a que “su anatomía, sus ojos, están más expuestos porque tienen la nariz muy chata”.
Señales de alerta
Independientemente de la raza, los expertos sugieren que acudir al veterinario o al oftalmólogo especializado en cualquiera de estos casos:
* Si hay una secreción amarilla o verde: indica que hay una enfermedad o infección. “No es de urgencia si la secreción es transparente o negra; esto es normal”, dice Alfonso.
* Si tiene el ojo de color rojo, azuloso o tonos blanquecinos, podría tratarse de un trauma, una catarata o irritación.
* Si percibe masas extrañas o si muestra entropión (cuando hay una inversión hacia dentro del borde del párpado).
* Presenta glaucoma (aumento de tamaño en el ojo).
* Hay signos de conjuntivitis (inflamación y secreción).
* Sospecha o evidencia de ceguera o disminución de la agudeza visual.
* Traumatismo ocular (debido a un golpe o pelea con un perro u otro animal).
No siempre la causa del problema es del ojo precisamente; puede ser consecuencia de otra enfermedad. La más común, una presión arterial muy alta: “Una de las consecuencias de la hipertensión en los perros, y más si no se trata, son los daños en el ojo, además de un derrame cerebral o daños en el corazón”, agrega Alfonso.
Los tratamientos son cada vez más avanzados, pues aunque la historia de la oftalmología veterinaria no tiene más de siglo y medio –pues solo se revisaban los “procesos patológicos del caballo, animal importante para la guerra y la agricultura”, según la Sociedad Española de Oftalmología–, ahora hay toda clase de tratamientos y tecnologías para curar a su mascota.
Prevenir, mejor que curar
Es clave mantener vigente el plan de vacunas y tener una buena alimentación.
“La mayoría de las enfermedades oculares son tratables, por lo que es importante el diagnóstico y tratamiento temprano para tener un mejor pronóstico en dichas patologías”, dice Carlos Aparicio, médico veterinario oftalmólogo.